Thursday, May 30, 2013

DADDY YANKEE Y LAS ESTADÍSTICAS MUSICALES

La música y las cifras han sido modificadas por la evolución de la sociedad, la tecnología y las costumbres. Mientras las copias físicas vendidas eran la única manera de saber a cuánta gente se llegaba en realidad, hoy existen muchas formas de llegar a un artista, por lo que las formas de cuantificar el éxito son limitadas, y aún están lejos de la verdad. A pesar de que no lo veamos, artistas como Adele, Justin Timberlake o David Guetta parecieran ignorar las cifras en sus canciones, mientras que artistas del género urbano (siempre listos para sacar pecho y alardear de sus éxitos en las canciones) parecieran rodear su arte en esto, ejemplo claro, el artista puertorriqueño Raymond Ayala, mejor conocido como Daddy Yankee.

Daddy Yankee

Un artista puede tomar las copias vendidas de manera física, junto con las copias virtuales que vende en la red, y de igual manera no se alcanza a medir siquiera la cantidad de gente a la que está llegando, porque existe la piratería, los reproductores online (sus efectos ya fueron exhibidos) y los videos musicales que se pueden reproducir en páginas como YouTube o DailyMotion. La manera en la que uno puede llegar a un artista por medio de YouTube no solamente es fácil, sino efectiva, porque a diferencia de una copia física, un video musical puede ser compartido con millones de personas en cuestión de segundos: fama.

Es así entonces como entramos a tratar al artista urbano Daddy Yankee, el cual ha usado todas estas herramientas a su favor, no solamente para lucrarse, sino para alardear en sus mismas canciones. Daddy Yankee tiene claro que el éxito de un artista se podría llegar a medir por medio de los discos que venden (ya se exhibió que no es lo único),  el artista lo repite varias veces en sus canciones:


“A un tipo que vende millones, no le hace falta un lambón que vende miles…”
“Si el disco mío vende más que todo el género junto”
“Tuve que salir nuevamente, a romper mi record porque ninguno llegó al millón…”
Mensaje de Estado (2007)


Seis años atrás, el artista puertorriqueño se catalogaba como el “Big Boss”, dado que las ventas de discos lo posicionaban como el primer intérprete de Reggaetón que llegaba al millón de copias vendidas con su trabajo Barrio fino, el cual incluía el mundialmente reconocido tema La Gasolina. El punto de todo esto es que probablemente nunca podríamos ver a algún otro artista autoproclamándose por medio de estadísticas en la actualidad, y menos con copias de discos físicos vendidos.



Daddy Yankee no se queda en las copias, y va más allá: el artista exhibe su recorrido por diferentes lugares como hitos, y basa su éxito en una relación directa con los lugares que visita, como lo demuestra en un par de canciones:

Puerto Rico, New York City, California, Chile, come on! Texas, Chicago, Atlanta, Miami, Boston (…)
¡República Dominicana, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Panamá, México, Guatemala!
The King is back…”
Jefe (2007)

En adición a esta especie de llamado, Ayala sacó un disco llamado Barrio fino en directo, en el que todas las canciones eran tomadas de conciertos realizados en una gira que realizó entre el 2004 y el 2006, y al principio, como si fuese intencional alardear, una voz repetía el país en el que fue grabada la canción. Daddy Yankee entonces saca provecho de su talento y su posición en los discos, y ahora también de los lugares en los que ha estado.
Para terminar, el artista sabe que su medidor de fama no se detiene aquí, y que lo virtual ahora sobrepasa todo, por lo que ahora su fama la mide por medio de su canal en YouTube, y una frase bastante pintoresca:

“¿Viste? Soy el rey de los views,
Tus mejores canciones vi que no sobrepasan mis previews…”
Llegamos a la disco (2011)

Raymond Ayala se autoproclama como el Rey, por el simple hecho de que sus videos en YouTube generan tal turbulencia, que incluso con un preview de sus videos, la gente está más pendiente que ante un video oficial del que quiera competirle.
En esta misma canción, Daddy Yankee menciona que su nombre pasó por la revista TIME, y por las estadísticas de hombres influyentes en CNN, lo cual también lo posiciona de manera importante, aunque esto se sale del análisis. Otra cosa complementaria de sus autoproclamaciones, es el saldo en su cuenta:

“Pudiéndome comprar una casa en Júpiter y otra en Marte, sigo en Puerto Rico…”
Mensaje de Estado (2007)

“Vamos banco a banco a ver quién es el que más tiene…”
Llegamos a la disco (2011)

Pocos artistas le siguen el paso a Daddy Yankee en cuanto a estadísticas, ventas, giras y público. En cuanto a Don Omar, quien parecía ser la mayor competencia del boricua, se aleja de la línea del reggaetón y pasa a un mundo de música electrónica, o como le gusta llamarla (probablemente de manera errónea), electrolatino.

En conclusión, es sencillo ver quién manda en un género tan ostentoso y “competitivo” como el urbano, porque ellos mismos nos repiten en sus canciones constantemente cuánto tiene, qué venden y a dónde llegan, como ya lo ha ilustrado Raymond Ayala en sus éxitos musicales.

EL OTRO LADO DEL DISCO

Hace dos décadas, el ambiente social, político, tecnológico y musical era muy diferente al de ahora. En dichos días, en la industria musical (que aún estaba madurando) se daba un fenómeno curioso acerca de quiénes llevaban la batuta, ya que se los podía incluir a casi todos dentro de una misma élite: eran rockstars.

Durante ese tiempo, podíamos ver líderes de bandas como AC/DC, Guns n Roses, The Police, Iron Maiden, Metallica, Aerosmith, entre otros, o artistas como Michael Jackson, Prince, Jon Bon Jovi, Freddie Mercury, etc.; los cuales elevaban el estandarte de la música cada vez más, y manejaban a la sociedad (su forma de vestir, hablar, e incluso actuar o pensar sobre algo que se diera en esos años) acorde a lo que ellos hacían o decían en público. Estas llamadas rockstars, si bien tenían un objetivo claro de llegar a la cima, también tenían una particularidad: su carisma.

Ese carisma que compartían artistas de la talla de Bono (ya no), Rob Halford y hasta Whitney Houston, los lleva a influir directamente y de manera acelerada en el campo musical. Estos músicos escalaron posiciones y su fama subía como espuma, pero eso no fue gratis: la cima los llamaba a ellos, por todo lo que demostraban en un escenario. Para explicarme mejor, podríamos pensar en una secuencia: el artista desarrolla su inclinación musical - trabaja duro para sacar su música adelante – su propia carisma lo empuja y lo hace sobresalir – la gente lo empieza a conocer (cosa aún dificilísima en esa época) – su fama aumenta porque la misma gente lo permite – se crea un ícono.

Luego de que Kurt Cobain acabara con su vida por haberse dado cuenta de que él se había convertido en ese ícono que criticaba, el término de la rockstar fue modificándose, y las cosas cambiaron drásticamente. En la actualidad no podemos imaginarnos un artista que mueva públicos como The Beatles, Nirvana o The Rolling Stones, y esto se da porque la manera en la que el artista llega a lo más alto del reconocimiento ha cambiado.

Hoy podemos ver que el artista es el que busca ser rockstar, y a pesar de que pueda tener el talento, ese sencillo hecho ya no lo va a dejar alcanzar ese objetivo. Cuando el artista quiere parecerse a las rockstars de antes, no solamente se ve ridículo, sino que, a pesar de que pueda tener todo el talento necesario, la sociedad también ha modificado su manera de pensar. Ahora vivimos en un mundo frenético, en el que día a día nos muestran cosas nuevas, pensamientos nuevos, costumbres nuevas, culturas nuevas, etc., mientras que en el pasado las cosas eran muy diferentes, porque la gente vivía de ídolos, de íconos; y de tal manera, cuando un artista de estos se daba a conocer, mucho público cambiaba su manera de ver el mundo de manera inmediata. Hoy, el artista que logra reconocimiento mundial, solamente llega hasta ahí, porque ya nos han puesto tantos artistas en frente, que resulta imposible que generen influencia sobre el pensamiento de una persona.


Adicionalmente, la rockstar de antes probablemente tenía más mérito por la dificultad que tenía para lograr reconocimiento mundial (sigo pensando que era más complicado, por los canalese información que representaban una barrera), mientras que hoy, cualquier payaso puede ser reconocido mundialmente por salir bailando como un caballo en Youtube.

¿En qué momento ESTO se convirtió en ser rockstar?

LOS DUEÑOS DEL TRONO

Cuando se piensa sobre quién es el artista más influyente, los números son una buena manera de demostrar quién ha alcanzado el éxito de manera más holgada, y hasta se empieza a etiquetar a los músicos, de manera que se podría llegar a tener una jerarquía imaginaria. En el caso puntual del Pop, hay dos pilares evidentes: Michael Jackson (El Rey) y Madonna (La Reina). Estos dos artistas han sabido amasar grandes fortunas tras su rotundo éxito musical, el cual fue concebido gracias a ese desbordante talento que ostentan (en el caso de Jackson, que ostentaba), y los ha mantenido en la cima por varios años. Al separar correctamente la cultura popular de la cultura Pop, podemos pensar que los pertenecientes a la segunda se mueven fácilmente entre artistas, ya que este género se presta para la variedad de influencias, lo que genera variedad de productos, todos fácilmente catalogables como Pop.

Es así entonces que llegar a la cima en este género no llegue a ser tan complicado como con otros, pero lo importante aquí, y lo que realmente vale, es mantenerse arriba, lanzando trabajos que se vendan solos, y que generen buenas ganancias y reconocimiento. La fama de estos dos artistas es, pues, producto de un enorme talento, que ha sabido vender en grandes volúmenes, no solamente en una ocasión, sino en varias.

Figura 1: Ventas de discos por parte de Michael Jackson y Madonna a lo largo de su carrera
Es necesario aclarar que dentro de este análisis se EXCLUYE el trabajo “THRILLER” de Michael Jackson, ya que su récord de 110 millones de copias vendidas modifica drásticamente la tabla, y no viene al caso mencionar un momento tan extremadamente alto en su carrera para compararlo con otros trabajos.
Fuentes:
http://www.statisticbrain.com/michael-jackson-career-statistics/
http://absolutemadonna.com/?page_id=2401

Como se puede apreciar, tras hacer la salvedad de que no pienso trabajar el más que evidente éxito de Thriller, vemos por qué estos artistas son considerados los más grandes de esta porción de la industria musical. En una apreciación superficial, vemos cómo la cifra de 5 millones de copias es casi un número mínimo, por el cual se podría empezar a contar. En el caso de Michael Jackson, vemos claramente cómo su carrera subió como espuma desde el lanzamiento de Off the Wall (20 millones de copias), y no pasó debajo de los 10 millones hasta su trabajo The essential Michael Jackson, el cual podríamos sacar del análisis fácilmente, ya que es un trabajo con éxitos ya reconocidos, que probablemente ya estaban en manos de los fans. El pico, reiterando que se excluye a Thriller del análisis, es el rotundo éxito de HIStory: Past, present and future. En cuanto a la Reina del Pop, Madonna, llama la atención la manera en la que sus trabajos llegan a la gente de manera continua (cada uno o dos años), y como fortaleza de esta artista se destacan los volúmenes de ventas que tiene, porque a pesar de sacar muchos más discos que Jackson, nunca baja de los 5 millones de copias, y a pesar de no alcanzar las escandalosas cifras del Rey, dos de sus trabajos superaron los 20 millones de copias (True blue y The immaculate). 
Dadas las cifras, podemos darnos cuenta de por qué catalogamos siempre a estos dos artistas como la realeza del Pop, y es que sacar trabajos que MÍNIMO vendan cinco millones de copias no es para nada sencillo.

PRO PROTOOLS

El debate siempre existirá, y la tecnología seguirá avanzando.


El uso de software para reemplazar a los músicos (o a los instrumentos, para no herir susceptibilidades) se ha convertido en una tendencia marcada, rentable y efectiva en cuanto al público al que se le apunta. Durante el último siglo, la música ha funcionado como la energía, porque a medida que pasa el tiempo, no se crea ni se destruye, sino que se transforma. La evolución de la música, sin entrar en detalles, ha marcado diferentes eras, y la manera de hacer música, por claras razones, también debe mantenerse a la par.

Hace décadas, la manera de hacer música era rústica, pero eficiente. La dificultad para traspasar fronteras era evidente, sin embargo, muchos artistas se las arreglaron para lograr reconocimiento en diferentes escenarios. El simple hecho de querer grabar una canción tomaba mucho tiempo, y se hacía más difícil cuando eran varios los que participaban. La tecnología evoluciona, y de igual manera lo hacemos todos. La industria mejora, las comunicaciones se hacen más sencillas, y los tiempos para hacer lo que sea que se necesite, han disminuido. Si nos remitimos al documental de Dave Grohl, podemos ver cómo hace muchos años las cosas eran diferentes, y las bandas podían tardar semanas en terminar un trabajo. De igual manera, podíamos notar la calidad del producto final, que si bien era impecable en esa época, hoy podemos encontrar rústica y defectuosa. Como era de esperarse, esta evolución es criticada, cuestionada y despreciada por aquellos que desearían vivir en otra época, esos de siempre.


Es comprensible que pensemos con melancolía acerca de las cosas que hacíamos y la manera de hacerlas en tiempos pasados: Cosas sencillas, poco ostentosas. Todos podemos hacer el ejercicio y extrañar la forma en la que jugábamos de niños, y tal vez compararla con la forma en la que juegan los niños actualmente, lo cual generaría que hagamos una crítica. ¡Los niños de la actualidad se están perdiendo de la emoción de la calle! Podríamos escuchar entre tanta crítica, y a lo mejor es cierto, pero a lo mejor no. Todo cambio en la vida puede ser mal visto; por el lado positivo, se pensaría que los niños que ahora juegan online evitan el peligro de ser raptados, maltratados o afectados por los rayos UV que no son los mismos de antes. Por el lado negativo, los niños están expuestos a obesidad, sedentarismo, etc.


Pues bien, lo mismo puede suceder con Pro Tools. Pueden existir desventajas, y los rockeros más acérrimos seguirán pensando que Pro Tools (y la evolución de la tecnología, el outsourcing, la unidad comercial, los gobiernos de derecha, el fútbol, la televisión cerrada,  las multinacionales, el pop, los bancos, etc) es una amenaza, y representa un fuerte golpe a la tradición y la parte humana de la música, que cada vez, según ellos, se pierde en mayor medida. Por otro lado, no veo razón para criticar una herramienta que puede ayudar a la industria a hacer trabajos que hace 20 años nadie hubiese podido siquiera imaginar, por lo que no podemos pensar que es un animal perjudicial para nada. Pro Tools y cualquier software que nos permita hacer las cosas más fácilmente tienen que ser bien recibidos, y no podemos quedarnos estancados en el pasado, porque la vida es demasiado corta para eso.

SINCRETISMO MUSICAL: UNA PUERTA MÁS


La penetración de otras culturas en las sociedades occidentales es cada vez más fuerte, no solo por parte de culturas orientales, sino entre ellas mismas de igual manera. Estamos pensando en la forma en la que costumbres, dichos, platos, programas y otro tipo de cosas permean en nuestra sociedad por medio de diferentes medios que, ante una globalización frenética, han facilitado estos flujos. De tal manera, es completamente normal para nosotros ver un Subway o un McDonald’s en la esquina, al igual que pasar la tarde viendo Warner Channel o ESPN, o ver que todo nuestro círculo social posee un celular Apple o una laptop Hewlett-Packard. Hace 20 años, la cosa era muy diferente.




Pues bien, como todo esto se ha visto afectado en las sociedades modernas, la música (vital) no se podía quedar así, y es por eso que cabe resaltar la manera en la que los artistas, sus géneros y sus éxitos se han moldeado a este tipo de fuerzas.

Cuando un par de buenos artistas se juntan y hacen una canción, se espera que éstos sean similares, bien sea haciendo la misma música, o por lo menos moviéndose en el mismo mundo: por ejemplo, cuando dos vallenateros se juntan (Silvestre Dangond y Felipe Pelaez- Pa las que sea) y montan un tema: hay acogida, porque ambos comparten el mismo público, y es de esperarse que este público se vea encantado de un encuentro de dos representantes del género. Este tipo de uniones son de esperarse, y no tienen ningún tipo de mezcla cultural o musical allí, por lo que no hay nada nuevo en esto: ha sucedido, sucede y sucederá siempre.

Lo interesante de esto es que no solamente artistas de la misma línea se juntan, sino que comparten mundos y culturas para sacar temas bastante poco convencionales, como cuando Superheavy juntó a Joss Stone, Damian Marley y el legendario Mick Jagger en un solo trabajo. La penetración de las culturas llevó a un junte sin precedentes, endulzado por voces de la India, Kingston, los Estados Unidos y el Reino Unido.
La cuestión de todo esto es que la música no se salva de que las culturas influyan en nuestra forma de hacer las cosas, y de esta manera podemos encontrar varios ejemplos de canciones que, a lo mejor, hace 20 años no hubiesen podido existir de ninguna manera.



Adam Levine, vocalista del grupo de Funk Rock Maroon 5, realizó un trabajo en 2011 con Travie McCoy (Gym Class Heroes), conocido por su grupo de Hip-hop, género totalmente alejado de ese rock que toca Maroon 5, el cual es titulado Stereo Hearts


De igual manera, podemos bajar por Centroamérica y encontrar a Jowell & Randy (reggaetoneros hasta los huesos) haciendo un tema de rock (sí, rock) llamado Ya no existen detalles. Siguiendo esta línea, paramos en Brasil, donde el artista de samba y bossa nova Sergio Mendes hizo un tema junto con los Black Eyed Peas (Hip-hop) titulado Mas que nada; en este punto es importante aclarar que este tema fue un remake de un clásico del bossa nova, interpretado por Jorge Benjor en los años 60.



Aquí se ven claros ejemplos de que la música se ve afectada por la inevitable interacción entre culturas, y en la mayoría de los casos, esta interacción es un éxito (Stereo Hearts alcanzó el primer lugar en los ránkings de Billboard) o un fracaso (lo de Jowell & Randy no tuvo nombre).

¿A QUIÉN LE CANTA RICKY MARTIN?

Creo que en este momento todos conocemos las inclinaciones sexuales del famoso cantante Boricua, Ricky Martin. Lo interesante de esto, es que a pesar de que muchos teníamos claras sospechas acerca de eso, el artista lo hizo público hasta el año pasado. Hemos visto cómo numerosos artistas cantan sus temas a un objetivo definido, bien sea un hombre hacia una mujer, o una mujer hacia un hombre. Ricky Martin cuenta con una exitosa carrera, por lo menos como cantante, de más de 20 años, lo interesante de todo esto es que tiene muchos temas románticos, y si el hombre es homosexual, ¿a quién le ha estado cantando todos estos años?



El primer ejemplo de eso nos lleva a su éxito Vuelve (1998), el cual es un tema de desamor, en el que se siente solo y necesita a esa persona. Su público: mujeres, pero la letra no necesariamente está dirigida a una mujer, porque en ningún momento menciona nada que insinúe que este tema sea inspirado por una mujer: He perdido las ganas, he intentado encontrarte en otras personas (…) nadie ocupará tu lugar, sobra tanto espacio si no estás. 



Otro éxito de su trayectoria que soporta este cuestionamiento es su tema A medio vivir. En sus inicios como solista, y en medio de la consolidación de su carrera, Ricky Martin no menciona en ningún momento a una mujer, no usa adjetivos femeninos, y no nos da una sola pista de a quién canta: Parece como si hubiera sido ayer ese primer día que nos vimos desnudos (…) Sin ti respiro con un solo pulmón, y es que sin ti todo queda por la mitad, a medio vivir. En su canción Te extraño, te olvido, te amo, a pesar de mostrar a una bella mujer en su video, tampoco da pista de a quién le canta: lo que más lastima es tanta confusión en cada resquicio de mi corazón como hacerte a un lado de mis pensamientos (…) por ti he dejado todo sin mirar atrás, aposté la vida y me dejé ganar. 



Con su imagen consolidada, su tema Tal vez profundiza el enigma: Tal vez fui yo quien no te dio una noche entera, tal vez nunca te he dado lo que tú esperabas, no estaba cuando me necesitabas. Tal vez no te escuché, tal vez me descuidé. Tal vez se me olvidó que yo te amaba. 



Luego de salir del clóset, las repercusiones de esta noticia vinieron acompañadas con un nuevo tema: Lo mejor de mi vida eres tú. El video de esta canción envía mensajes constantes que llaman a la igualdad, de razas, religiones y orientación sexual. Esta no es la excepción, y en esta canción no le canta a ella, ni a él, sino a ti. Qué me importa lo que viví, si me regalan el futuro, no lo quiero sin ti (…) Llegó la hora  de estar conmigo, pues el destino así lo escribió.  Los temas más influyentes y más sentidos de Ricky Martin tienen ese enigma detrás, en el que no le canta a ella ni a él, sino a ti. Uno de sus abanderados, Livin’ la vida loca no puede ser usado para este análisis, porque es un tema comercial, que no lleva esa inspiración romántica que este artista seguramente tuvo para componer el resto de sus temas. Otra canción de esa época de Ricky Martin en la que sus temas se habían salido del campo romántico y se había metido en campos comerciales, es la que hizo junto a Fat Joe y Amerie: I don’t care. En este tema, Ricky claramente habla a una mujer: You took the ring and all the things that came with being my girl.

Ricky Martin junto a Amerie en su video de I don't care (2005)


El Ricky Martin enamorado no le canta a una mujer (tampoco podemos asegurar que le canta a un hombre), pero sabemos que evita usar términos femeninos, porque probablemente no pensaba en alguna mujer mientras componía.

Wednesday, April 3, 2013

¿CÓMO ES ÉL?, ¿REALMENTE IMPORTA?

El enorme artista latino Marc Anthony tiene ya varios temas reconocidos, todos muy buenos, bien sea por el ritmo, la letra o los artistas con los que se junta para lanzar algún tema. 

Me considero seguidor de Marc Anthony, y cada vez que suena algún nuevo tema de este artista, me siento complacido, porque siempre sorprende y gusta. Me encuentro entonces con mi madre, viendo videos musicales, cuando aparece este compositor cantando su versión de la canción de José Luis Perales: Y, ¿cómo es él? 



Como algo personal, quiero resaltar que generalmente no es la letra lo primero que me atrapa con una canción, sino que existen varios factores diferentes, los cuales probablemente luego de varias reproducciones, me lleven a la letra. Este fue uno de esos casos, y sugiero realmente ver el vídeo para comprender qué sucedió ese día, porque al ver este clip con mi madre, la figura de Marc Anthony toma otro nivel: ¡qué dosis de pasión y sentimiento le aplica a la presentación! (Al ver el vídeo, favor detenerse en el minuto 2:55, y detallar lo que sucede). Momento mágico, especial, penetrante y determinante. GRANDE, MARC ANTHONY.

Siguiente a esto, mi madre me explica que este tema fue composición de José Luis Perales: detesto la música de papás, pero siempre se filtra alguna, como en este caso. Encontré esta canción dentro de un álbum que ya tenía, y pasó sin escalas a mi iPod. Llega un buen día en el que esta canción suena mientras estoy en el carro con mi padre, y su comentario fue directo: Qué letra tan pendeja.

Ese comentario quedó sonando en mi mente, y no tuve más remedio que detallar la letra, a ver si este tema realmente era tan absurdo como mi padre aseguraba. Los primeros pasajes no tienen problema, digamos que el autor se encuentra en ese momento en el cual solamente espera que su pareja le confirme sus sospechas:

Mirándote a los ojos juraría que tienes algo nuevo qué contarme
Empieza ya mujer, no tengas miedo
Quizá para mañana sea tarde.

Bueno, no le veo nada de "pendejo", y de hecho es un pasaje muy directo, muy especial. Estas palabras nos colocan directo en el escenario, en ese momento trágico y determinante: en ese extraño final, donde el protagonista solamente quiere oírlo todo de parte de su pareja. Luego de esto, llega el momento determinante, y es cuando el autor empieza a hacer preguntas, las cuales me ponen en una situación incómoda, porque mi padre empieza a tener razón: 

Y, ¿cómo es él?, ¿en qué lugar se enamoró de ti?
¿de dónde es?, ¿a qué dedica el tiempo libre?
Pregúntale por qué ha robado un trozo de mi vida
Es un ladrón que me ha robado todo

Señor lector, hagamos el ejercicio de ponernos en el lugar del autor: Por un minuto, imagino que mi novia se mete con otro tipo, yo me entero por alguna razón, y llega el momento de confrontarla. Pensemos por un instante si de verdad lo que queremos saber es de dónde es el gusano arrastrado que se metió con una mujer comprometida, porque por lo menos, no es mi caso. ¿A mí qué me importa a qué se dedica el baboso que me quitó a mi mujer?, ¿por qué se supone que voy a poner a mi futura ex-pareja a preguntarle por qué está de rompe-hogares? Mejor dicho, sigamos con la letra, porque esta parte me encanta: 

Arréglate mujer, se te hace tarde
Llévate el paraguas por si llueve
Él te estará esperando para amarte,
y yo estaré celoso de perderte.
Abrígate, te sienta bien ese vestido gris
Sonríete, que no sospeche que has llorado.
Déjame que vaya preparando mi equipaje...

Creo que esta expresión lo dice todo.

El autor quiere hacer sentir mal a su pareja, y usa esa arma venenosa y dañina llamada ironía. Mirando por encima ese pasaje, sentía cierta admiración: ¿darle consejos a semejante persona?, ¿seguir pendiente y hacer cumplidos a una mujer infiel? Tremendo. 


Bueno, el gran Marc Anthony no tiene la culpa de que la letra no tenga sentido, porque a la larga esto no fue obra suya. De hecho, la manera en la que la interpreta es aún más admirable, porque sus expresiones son impresionantes: muestra tristeza, desolación, nostalgia, ira y rencor en una misma cara (la misma, la del minuto 2:55), lo cual es admirable, y saca a flote todo lo que podría haber en una escena de estas.



Propondría modificar ciertas partes de la letra, porque el lugar de preguntas, insinuaría que ese ridículo que vino a acabar con mi relación es una abominación, un inmoral, un terrible y repulsivo ser humano, así como el autor lo expresa de esa manera tan decente: es un ladrón. Dejaría sin duda la ironía, y los dardos venenosos, esa parte es sencillamente exquisita.